Fecha publicación: Hace 3 años 3 semanas
Autor: Ángel Fernández Díaz

 

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 “El tratamiento del señor D. no ha funcionado”. ¿Cuántas veces habremos escuchado o pronunciado esas palabras?. Seguramente muchas. El fallo terapéutico es una realidad muy frecuente entre nuestros pacientes, pero antes de llegar a ese punto debemos considerar otra alternativa muy plausible: que el paciente incumpla con su tratamiento.
Aunque pueda parecer extraño, el fenómeno del incumplimiento es un hecho que se presenta con relativa frecuencia. Así, si hacemos caso a  las conclusiones que se presentaron en la segunda jornada de Adherencia al Tratamiento, obtenidas a través de un sondeo poblacional realizado por el Observatorio de la Adherencia al tratamiento (OAT), encontramos que el 57% de la población no cumplía con el mismo.

Fecha publicación: Hace 3 años 9 semanas
Autor: Anabel Puente Muñoz

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Una característica propia de la naturaleza humana es la atención selectiva. Todo aquello que nos puede pasar a nosotros mismos, nos interesa de forma especial y lo que creemos que no, lo vemos como lejano y menos interesante. Partiendo de esta premisa, se puede pensar que la medicina del sueño es un tema atrayente y que en general interesa a casi todo el mundo,  ya que todos dormimos y por tanto en algún momento a lo largo de nuestra vida experimentaremos algún problema en este sentido, aunque sea de forma temporal.  De todos los capítulos en los que se engloba la patología del sueño, quizás el que despierta más curiosidad y asombro es el correspondiente a las parasomnias. Es decir, comportamientos que presentamos durante el sueño, pero de los que no somos conscientes, ya que tienen lugar en las distintas fases del sueño. Se define parasomnia como  todas aquellas manifestaciones paroxísticas de naturaleza conductual y/o vegetativa que tiene lugar durante cualquier fase o en una específicamente. Habitualmente  suelen observarse durante la primera mitad del sueño, siendo más propias de las fases NREM, aunque también existe un nutrido grupo de la fase REM.  De este modo se pueden clasificar en aquellas que se asocian al despertar, otras que se producen en la transición vigilia /sueño y aquellas que tienen lugar durante la fase REM, de las que destaca especialmente el trastorno de conducta asociado al sueño REM. Actualmente, este último es considerado en algunos casos como un primer síntoma proceso neurodegenerativo.

Fecha publicación: Hace 3 años 12 semanas
Autor: David A. Pérez Martínez

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Hace ya unos cuantos meses publiqué un post sobre el concepto de empoderamiento de pacientes y de cómo puede ser considerado una oportunidad de mejora en el tratamiento y seguridad de los pacientes crónicos. Nos quedamos con una pregunta en el aire: ¿El concepto de empoderación tiene una utilidad real en el manejo de los problemas de salud? O dicho de otra forma, ¿qué evidencias disponemos sobre su eficacia y eficiencia?
Antes de empezar, hay que subrayar que es un deber de todo médico proporcionar  herramientas o información a todos aquellos pacientes, que muestren el deseo de conocer más sobre su enfermedad. Sin embargo, uno de los principales problemas del clínico es la falta de tiempo para realizar esta labor. Por lo tanto, aquí tenemos una primera barrera, un programa de empoderación consume recursos.  Y mientras que los recursos son finitos, las posibles intervenciones son (casi) infinitas… Así, desde una óptica de eficacia y eficiencia, hay que intentar que este tipo de intervenciones proporcionen un beneficio cuantificable en el manejo del paciente crónico y validar que los recursos empleados mejoran la salud del paciente y evitan complicaciones.