Fecha publicación: Hace 2 días 5 horas
Autor: Administrador Web

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  Resolvemos la última sesión neuropatológica. El diagnóstico definitivo es de "Degeneración lobar frontotemporal TDP (DLFT) con afectación isocortical, límbica y nigroestriatal. Desde el punto de vista neuropatológico, el caso es encuadrable en el tipo C de DLFT-TDP. Es frecuente observar afectación nigroestriatal en la DLFT-TDP, si bien en la literatura el tipo C es el que se asocia con menor frecuencia a parkinsonismo clínico. Asimismo, se observa patología de tipo Alzheimer, clasificable como A2-B1-C0 (NIA-AA, 2012)". 

Todos los detalles AQUÍ.

 Agradecemos  a los más de 110 participantes en la encuesta que establecimos inicialmente.  Como se puede obervar en los resultados, la opción más votado coincide con el diagnóstico final de demencia fronto-temporal. Dicho diagnóstico ha recogido el 46% de los votos, seguido del diagnóstico de degeneración cortico-basal con un 22%.

Fecha publicación: Hace 11 semanas 5 días
Autor: Anabel Puente Muñoz

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 Dormir bien y descansar, eso es en definitiva lo que todos buscamos. Sin embargo para conseguir ese objetivo, es necesario engranar muchas piezas. En unos casos, dependen de el propio paciente, todas aquellas medidas encaminadas a mejorar la higiene del sueño, con un adecuado control de estímulos, son fundamentales para conseguir el objetivo deseado. El problema viene cuando no dependen del propio paciente. ¿Qué se puede hacer cuando la sociedad impone unos horarios que interfiere con nuestro ritmo biológico?. Hablamos por ejemplo, de los trabajadores a turnos. La asociación americana de medicina de sueño establece que los turnos mas disruptivos en el ciclo vigilia sueño, son tres fundamentalmente: turno de tarde 14:00 a 24:00 h, turno de noche 21:00 a 8:00 h y turno de madrugada 4:00 a 7:00 horas.

Fecha publicación: Hace 13 semanas 5 días
Autor: Ángel Fernández Díaz

 

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 Dadas las limitaciones actuales de los tratamientos farmacológicos en el campo de la demencia, se hace necesario ofertar otras terapias que busquen retrasar las manifestaciones de la demencia, potenciando las habilidades intactas, reforzando las afectadas y procurando una mayor autonomía e interrelación social del paciente.

  En este sentido, la explosión de publicaciones relacionadas con el tema ha sido exponencial, especialmente en la primera década del siglo actual. El problema es que el aumento de cuantía no ha supuesto una clarificación de su eficacia, bien sea por la falta de homogeneidad en la muestra objeto (Demencia Tipo Alzheimer vs otras), en las técnicas empleadas (musicoterapia, reminiscencia, orientación a la realidad…etc) o el modo de aplicación de las mismas (individual frente a grupal). Todo ello ha motivado que apareciera cierto escepticismo en torno al valor real de las mismas.