Fecha publicación: Hace 6 semanas 6 días
Autor: Ángel Fernández Díaz

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 El empleo de diversos productos “naturales” en relación a los trastornos del sueño es un hecho muy conocido y practicado desde tiempos inmemoriales. Así, ya en un trabajo  de la National sleep Foundation publicado en 2008, un 8% de los encuestados admitían el consumo de alcohol como conciliador del sueño, así como un 7% afirmaba consumir productos sin receta médica. Ya en aquel entonces un 2% reconocía emplear terapias alternativas o productos herbales.

Sin duda alguna, es la melatonina el compuesto/tratamiento con mayor difusión en la actualidad. Su empleo como agente inductor de sueño se ha convertido en un mantra muchas veces exento de críticas, lo cual puede llevar a un empleo incorrecto del mismo.

Fecha publicación: Hace 22 semanas 2 días
Autor: David A. Pérez Martínez

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  “No dejes que la realidad te estropee un buen titular”

   Walter Matthau le dice a Jack Lemmon en Primera Plana (B. Wilder 1974)

  Aquellos que nos dedicamos a la medicina (y a su ciencia) tenemos una responsabilidad a la hora de comunicar y trasmitir la información médica a la sociedad, y los periodistas (como intermediarios y facilitadores)  tienen el deber de confirmar, corroborar y medir con responsabilidad el impacto emocional de algunos titulares. Por lo tanto, no es raro que me generara una gran sorpresa leer el siguiente titular en un diario en Internet: “El alzhéimer puede ser contagioso (y hay pacientes que lo adquirieron siendo niños)”… Pero seguro que para muchos, más que sorpresa, presentaron una mezcla de temor, irritación, suspicacia e incredulidad.

Fecha publicación: Hace 22 semanas 4 días
Autor: David A. Pérez Martínez

“Cuando una persona muere es imposible reemplazarla, deja un agujero que no se puede llenar” O. Sacks

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  En la era de lo “neuro” las noticias sobre todo lo que tienen que ver con la neurociencia son de interés para la sociedad. Y quizás, uno de las personas que más han influido en las últimas décadas en dicha difusión ha sido el neurólogo Oliver Sacks.

  Le admiré desde que era estudiante de medicina por su habilidad a la hora de describir a los pacientes que atendía. No sólo describía magistralmente los extraños síntomas que presentaban, sino que indagaba en la percepción y el sentimiento que tenía el paciente a la hora de sufrir su enfermedad. A menudo, involucraba en sus textos la relación con el familiar o el cuidador, perplejo y asustado por el comportamiento de su ser querido. Y es ahí dónde la neurología clínica se implica realmente con el paciente.