Fecha publicación: Hace 1 año 19 semanas
Autor: David A. Pérez Martínez

“Cuando una persona muere es imposible reemplazarla, deja un agujero que no se puede llenar” O. Sacks

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  En la era de lo “neuro” las noticias sobre todo lo que tienen que ver con la neurociencia son de interés para la sociedad. Y quizás, uno de las personas que más han influido en las últimas décadas en dicha difusión ha sido el neurólogo Oliver Sacks.

  Le admiré desde que era estudiante de medicina por su habilidad a la hora de describir a los pacientes que atendía. No sólo describía magistralmente los extraños síntomas que presentaban, sino que indagaba en la percepción y el sentimiento que tenía el paciente a la hora de sufrir su enfermedad. A menudo, involucraba en sus textos la relación con el familiar o el cuidador, perplejo y asustado por el comportamiento de su ser querido. Y es ahí dónde la neurología clínica se implica realmente con el paciente.

Fecha publicación: Hace 1 año 33 semanas
Autor: Anabel Puente Muñoz

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  En pleno siglo XXI, vivimos inmersos en la tecnología. Dependemos de ella hasta tal punto, que muchas de nuestras actividades diarias no podrían ser realizadas sin la ayuda de los dispositivos multimedia. Hoy en día, es difícil encontrar un hogar en el que no haya algún Smartphone / Tablet / videoconsola, además de las consabidos aparatos de TV o los nuevos dispositivos phablet y wearables.  Está claro, que la tecnología lleva a un mudo virtual, que se encuentra al alcance de todos y que no solo nos hace más fácil la vida, sino que además nos entretiene. El precio que tenemos que pagar a cambio, pasa por la modificación de nuestras rutinas y conductas habituales. Obviamente, la primera repercusión es un mayor sedentarismo, pero además influye en otras áreas como nuestro sueño y ritmo circadiano.

Fecha publicación: Hace 1 año 35 semanas
Autor: Ángel Fernández Díaz

 

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 Tras un recorrido cuando menos tortuoso, parece que las evidencias de los últimos estudios confirman la eficacia de la terapéutica endovascular en el manejo del ictus agudo con oclusión de gran vaso.
Ya desde los tiempos del PROACT-II la existencia de una mejoría en las tasas de recanalización del vaso eran apreciables, si bien en muchos de los estudios esto no se traducía en una repercusión clínica o funcional evidente; por ese motivo, durante muchos años la etiqueta de “se necesitan más evidencias en torno al uso de terapia endovascular en el ictus agudo”, se mantenía frente a viento y marea.