Fecha publicación: Hace 2 años 50 semanas
Autor: David A. Pérez Martínez

“El mejor médico es el que conoce la inutilidad de la mayor parte de las medicinas”
Benjamin Franklin

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  La medicina actual está basada en el hallazgo contrastado de evidencias que aprueben el uso (o desuso) de una terapia o una prueba diagnóstica. En ese proceso se establece un marco de verificación, que está basado en el método científico. Fuera de este marco no hay ciencia, hay experiencias y datos sugerentes que pueden apoyar la argumentación para realizar un ensayo clínico. La medicina actual avanza paso a paso confirmando las hipótesis previas, o bien no encontrando evidencias de eficacia para las terapias ensayadas. Pongamos un ejemplo, un reciente análisis de los ensayos clínicos realizados en el tratamiento de la enfermedad de Alzheimer demostró una tasa de fracaso del 99,6% en los estudios realizados desde el año 2002 al 2012. Por lo tanto, la ciencia avanza despacio (aunque suponemos que de manera segura).

Fecha publicación: Hace 2 años 51 semanas
Autor: Anabel Puente Muñoz

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   Ya es un hecho, el verano se ha terminado y a estas alturas, son pocos los afortunados que aún disfrutan del merecido descanso estival.  Con el fin de las vacaciones vuelve la rutina. Es muy recomendable retomar costumbres previas y volver a la normalidad lo antes posible en cuanto a horarios y hábitos. Uno de los aspectos que se ven más afectados es el sueño.
   La vuelta a la rutina supone volver a madrugar, el problema reside sobre todo en que esta transición la realizamos de forma brusca, de un día para otro, lo cual supone un verdadero desequilibrio para nuestro ciclo sueño vigilia
Esta adaptación suele durar unos días, pero dada la época del año en que ocurre, se ve favorecida por los zeitgebers externos; es decir, al disminuir la duración de los días la luz ambiental se reduce cuando se va a producir el periodo de sueño mayor. Todo esto mejora la adaptación de nuestro reloj o sincronizador interno, el núcleo supraquiasmático.

Fecha publicación: Hace 3 años 43 mins
Autor: David A. Pérez Martínez

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  Hoy 21 de septiembre conmemoramos el día mundial del Alzheimer. A menudo hay gente que piensa que los días “mundiales” o “internacionales” no son útiles y que escenifican un apoyo que se debería mostrar todos los días del año.....es posible. Sin embargo, es fundamental tener un momento para reflexionar sobre el sufrimiento que padecen otros. Y a menudo la mejor forma de lograrlo es destacar un día sobre los demás, con el fin de empatizar con el grave problema que tienen algunos de nuestros amigos, vecinos o familiares. La enfermedad de Alzheimer no es sólo un problema de salud, es un problema socio-sanitario que implica a la familia en el reto de atender un padre o madre durante todo el día.

Aunque el papel del cuidador principal se ha subrayado en numerosos estudios, todavía estamos lejos de darle la importancia que que se merece. Desde el punto de vista económico, es bien conocido que la mayor parte de los costes de la atención es soportada por la familia y por el cuidador principal. Este hecho se ha destacada en estudios internacionales, siendo todavía más llamativo en nuestro país. Sin embargo, los recursos sociales procedentes de las administraciones públicas, que mitiguen esta carga, están lejos de ser una solución. Las esperanzas puestas en España en la Ley de Dependencia han generado numerosas muestras de frustración e insatisfacción. Datos oficiales del Ministerio de Sanidad destacan que hasta un 20% de los pacientes con derecho a la prestación no la reciben, cifra que asciende hasta más del 50% en alguna comunidad autónoma.